Lo más importante

Mi experiencia fue...

Por Juan Burgueño

 

DIOS NUESTRA ROCA

Uno de los cuadros ilustrativos más bellos que pinta la Biblia es el de Dios como nuestra roca. En el Salmo 62, David repetidamente describe a Dios, con esa imagen verbal: “El solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte, y mi refugio” (vv. 6-7).

            Es un pensamiento de consuelo: Dios es nuestra defensa inconmovible, nuestro refugio, nuestra fortaleza absoluta.

            Comenzando en Génesis 49:24, es un cuadro de nuestro Dios que se halla en diversos lugares de la Biblia. Moisés declara: “El es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad y sin ninguna iniquidad en él; es justo y recto (Dt. 32:4). Ana la madre de Samuel, alude a Dios como su roca en 1 Samuel 2:2. David alaba a su Roca, su Fortaleza, su Libertador en 2 Samuel 22. Y se menciona a Dios como una roca unas 20 veces en los Salmos. En cada caso, Dios la roca es fuerte para salvar, un lugar donde hay seguridad.

            En el Nuevo Testamento, Cristo viene a ser nuestra roca. El es piedra de tropiezo, una “roca de caída” a la nación de Israel (Ro. 9:33). Y en 1 Corintios 10:4, Pablo identifica a la roca de Exodo como Cristo mismo.

            Dios es nuestra roca. Eso quiere decir que puedes confiar en El plenamente por su fuerza y protección.

             Cuando enfrentas un problema que no parece tener solución, ¿es tu primera reacción correr a la Roca... o simplemente correr? Si no puedes hacer otra cosa cuando todos tus esfuerzos y recursos han fallado, entonces deja que Dios sea tu Refugio, tu Fortaleza, tu Roca.

            Eso no es en ti una señal de debilidad, sino de fortaleza. Esa fue la experiencia de David, como expresa en el Salmo 62. Ninguna acción de otra persona, habría podido detener su resolución de esconderse en la roca fuerte de la protección amorosa de Dios. Dios era su fortaleza segura. Así que David nos invita a unirnos con él allí.

            Reconoce la fortaleza de Dios en tu vida en oración ahora mismo. Y si estás en necesidad, corre a la Roca.